«El rinoceronte» es la fase presente de un continuo artístico que vengo desarrollando a través de los ensamblajes de caucho y madera, así como también mediante otros lenguajes visuales, ediciones de libros y curadurías de exposiciones. Siento que acaso haya coagulado algo de la expresión de mi búsqueda en esta tanda de ensamblajes que conforman la muestra en el Centro Cultural Recoleta. Utilizo en mi quehacer neumáticos de bicicletas usados. El caucho en punto de manipulación personal: surgido en América cerca del 1600 AC dentro de una civilización que lo usó en el contexto de su mitología, pasado tras 1775 por el universo occidental de la industria, lo instalo en mi poética de rodaje y desplazamiento. Fue para mí un suceso estético el descubrimiento de este medio con un complejo alfabeto de signos y texturas, allá por 2004. Comencé por producir con ellos obra geométrica, casi constructiva.
